La Glándula Pineal, La Clarividencia

Práctica para el Desarrollo de la Clarividencia

En nuestro organismo tenemos un verdadero sistema inalámbrico. La glándula pineal, situada en la parte posterior del cerebro, es el centro emisor del pensamiento, y el plexo solar, situado en la región del ombligo, es la antena receptora. La glándula pineal es el asiento del alma; la Ventana de Brahama. Por esta Ventana entra el alma en el cuerpo, y sale de él. La glándula pineal es un pequeño tejido rojo gris.

Esta glándula secreta una hormona que regula el desarrollo de los órganos sexuales. Después de la madurez esta glándula degenera en tejido fibroso que no secreta. La glándula pineal es el rompecabezas de los sabios, el centro emisor del pensamiento.

Esta glándula se halla desarrollada en los grandes genios de la ciencia, el arte, la filosofía, etc. Se encuentra totalmente atrofiada en los idiotas. Los grandes comerciantes y los individuos que suelen tener gran éxito en sus negocios, tienen, por lo común, muy desarrollada esta glándula.

La glándula pineal se halla íntimamente relacionada con los órganos sexuales. De la potencia sexual depende la potencia de la glándula pineal. El hombre o la mujer que gastan torpemente sus energías sexuales fracasan en los negocios porque su glándula pineal se atrofia. Una glándula pineal debilitada no puede irradiar con fuerza las ondas mentales. El resultado es el fracaso.

Sea Ud. prudente. No gaste torpemente sus energías sexuales. La Biblia dice: "No fornicarás". Cumpla Ud. con éste, el Sexto Mandamiento; ahorre sus energías sexuales. Así fortificará Ud. su glándula pineal y triunfará inevitablemente. Así podrá irradiar sus ondas mentales con fuerza, poder y gloria. Esas ondas mentales después de llegar al centro receptor (el plexo solar) de las demás personas que se pongan en contacto con Ud., le darán el éxito que Ud. busca. Sea Ud. triunfador. Sonría siempre lleno de sinceridad. Viva alegre. Trabaje con gusto y alegría y el mudo será suyo; la suerte le sonreirá por dondequiera.

Ante el espejo. De frente al espejo, contemple Ud. su rostro detenidamente. Ore luego así:

"Alma mía, tú debes triunfar. Alma mía tú debes vencer a Satán. "

"Alma mía, apodérate de mi mente, de mis sentimientos, de mi vida".

"Tú debes alejar de mí al Guardián del Umbral. Tú debes vencerlo".

"Tú debes apoderarte totalmente de mí". Amén. Amén. Amén.

Ore Ud. siete veces esta plegaria y luego observe en el espejo, sus ojos, sus pupilas, el centro de sus pupilas, la niña de sus ojos. Imagínese éstas cargadas de luz, fuerza y poder. Es necesario que Ud. trate de penetrar con la mente en el interior de sus ojos reflejados en el espejo. Es necesario que trate de ver con la imaginación en el centro de esos ojos reflejados, la belleza de su alma. Es necesario que exclame diciendo: "Alma mía, quiero verte, quiero verte, quiero verte".

 

Persevere Ud. con intensidad diariamente en este ejercicio. Haga su práctica todas las noches antes de entregarse al sueño. Con este ejercicio desarrollará Ud. la Clarividencia. Practique diez minutos diariamente. Esos es todo.

 

Introducción a la Gnosis – V.M. Samael Aun Weor